martes, 24 de enero de 2012

MI ULTIMO SUSPIRO:

Cuando mi Tío Enrique decidió irse a vivir de una vez por todas al vecino estado de Oaxaca por situaciones de índole laboral, tuvo que vender gran parte de su patrimonio personal - léase muebles y electrodomésticos - pero lo que no pudo vender fue su invaluable biblioteca personal, ante la imposibilidad de encontrar un mercado a fin a la lectura que pudiese vender sus ejemplares con la prestesa que la situación ameritaba, decidió muy a su pesar repartir entre sus sobrinos sus atesorados libros, casi un 80 % del acervo bibliografico es sobre el apasionante tema del cine , y entre los afortunados se encuentra su humilde servidor. Conocedor de mi gran pasión por el cine mudo, me regalo muy buenos ejemplares sobre La Historia del Cine, inclusive para mi sorpresa, un poster original de la película de King Kong de 1933, ya que mi tío desde muy chaval su primer empleo fue ser el encargado de pegar los carteles de las películas en las calles del pueblo de Ocozocuautla y ser el proyector de las mismas - Cinema Paraíso su filme de su vida - pero conocedor de mi parafilia de la obra cinematográfica del director Aragonés Luis Buñuel, dentro del mentado paquete de libros incluía una joyita, el primer volumen de las memorias de Buñuel "Mi último suspiro" de 1983.






Redactado por su gran amigo, el actor y guionista galo Jean-Claude Carriére, colaborador intimo de sus ultimas 6 películas de Buñuel, el libro autobiográfico no pretendió en lo absoluto ser grandilocuente, pomposo y auto complaciente, con una sinceridad y sencillez muy sui generis, Buñuel cuenta sus orígenes, de sus Padres, su nacimiento en su amada Calanda, sus experiencia personales que le marcarían para toda la vida, el sexo, la muerte y la religión, sus recuerdos de bachiller, sus relaciones con Dalí, Lorca, Alberti y una pléyade de personajes de la cultura mundial que no tendría espacio para escribir todos sus nombres, que conoció y que pertenecen a la memoria de sus relatos, su estancia en Francia,lo desgarrador de La Guerra Civil, su migración a Los Estados Unidos, su llegada y residencia en México, su compromiso intelectual con la denuncia social, su segunda etapa francesa y lo que el llamo "la despedida" de esta vida.Mi ultimo suspiro es una lectura obligatoria para todos aquellos que se dicen ser cinéfilos y aun mas, lo denominados surrealistas en el cine, Buñuel lejos de ser el filmaker de la actualidad lleno de glamour, dinero y fama, durante gran parte de su vida vivió la pobreza, el exilio, el repudio, inclusive su integridad física estuvo mas de una vez en juego por aferrase a sus ideales en plasmarlos en su obra, sin dar complacencias hipocritas y pedantes, Después de leer este magnifico libro, te darás cuenta que las biografías que se escriban sobre Buñuel están demás en lo que yo defino, el universo Buñuel.
Si logras leer el libro te recomiendo que veas para complementar el panorama el documental "A propósito de Buñuel" de Jose Luis Lopez Linares y Javier Rojo, en donde en palabra de los que lo conocieron develan la singularizad de la personalidad de Buñuel, en donde lo real se confunde con lo irreal, y lo irreverente es cosa seria. Buñuel culmina el texto con lo siguiente: "Una cosa lamento: no saber lo que va a pasar. Abandonar el mundo en pleno movimiento, como en medio de un folletín. Yo creo que esta curiosidad por lo que suceda después de la muerte no existía antaño, o existía menos, en un mundo que no cambiaba apenas. Una conclusión: pese a mi odio a la información, me gustaría poder levantarme de entre los muertos cada diez años, llegarme hasta un quiosco y comprar varios periódicos. No pediría nada mas. Con mis periódicos bajo el brazo, pálido, rozando las paredes, regresaba al cementerio y leería los desastres del mundo antes de volverme a dormir, satisfecho, en el refugio tranquilizador de la tumba".

jueves, 19 de enero de 2012

DESDE QUE SE INVENTARON LOS PRETEXTOS SE ACABARON LOS PENDEJOS, DESEMPOLVANDO UN BLOG Y OTROS ACTOS DE EQUILIBRIMO EN TIEMPOS PREVIOS AL APOCALIPSIS.

Jonathan Pryce en Brazil (1985) de Terry Gilliam.

Faltan 10 días para que el primer mes de este mal agurado año termine y La Cámara de Torturas no se ha posteado nada, y aun que los comentarios son escasos las visitas siguen siendo frecuentes y de tierras muy lejanas - Japon, Chile, Australia, etc - muchos de los visitantes mas cotidianos seguramente sentenciaron: "...este blog parece que ya le llego su fin del mundo...","...el anfitrión se habrá muerto de una mortal y espantosa congestión etílica durante las posadas...","...de seguro, ahogado de borracho se quedo dormido en su cama con un cigarro encendido y se incendio todito...", pues no camaradas blogeros y cibernautas errantes, a un que muchas de las hipótesis anteriormente escritas pudieron haber sido ciertas, La Camarucha de Torturuchas seguirá dando guerra - si la providencia lo permite - y publicando las habituales pendejadas, aportes culturales, hobbies y demás experiencias de esta mi desutopica y perra vida pero maravillosa y onírica existencia mía.

Doña Tecla -diría RIUS - léase mi computadora le dio gripa estas navidades y le dio virus por lo que varios artículos que tenia ya armados para postear se perdieron, así que habrá que empesar de cero una vez mas, eso sin contar mi innumerable e invaluable archivo fotográfico reunido del 2011 que también se fue a chingar a su madre, y aun que los pronósticos de este año resulten muy desalentadores para este estercolero de mundo, mi proletaria y tercer mundista existencia parece tener grandes espectativas, ya que un buen empleo toca mi puerta lo cual me llena de alegría después de haber pasado un 2011 muy jodido.
Tengo también otro excelente motivo por el cual no he posteado correctamente: me enferme seriamente de una gripa de caballo que me dejo postrado en cama por 3 días y cual galileo pude volver a la vida, después de los invaluables cuidados de mi madre y de los arponazos de antibióticos que me inyecto como macabra despedida mi medico de cabecera el Dr. Pacifico Orantes antes de morir de un fulminante ataque al corazón. Desde que se inventaron los pretextos se acabaron los pendejos reza un sabio probervio mexicano, el que haya leído lo anterior vertido sentenciara a mi persona - quiza tenga razón de mi lapsus brutus y no de mi natura - pero espero tener fuerza y trabajo para poder seguir escribiendo y torturandoles con mi ocurrencias y demás pendejadas. Declaro solemne mente inaugurada la temporada 2012 en este blog. Servidos.