viernes, 16 de enero de 2009

LA SACERDOTISA DE DELFOS.

La sacerdotisa de Delfos, John Collier.

El oráculo de Delfos gozaba de mas reputación con respecto a los otros-Dodona, Ammón, Trofonio, etc-Delfos , era una villa situada en una pendiente del monte Parnaso, en Grecia, se llamaba primero Pito, del nombre de la serpiente Pitón, que fue abatida allí por Apolo. Se creía que Delfos era el centro de la tierra porque, habiendo Zeus -padre de todos los dioses griegos y el mas manda mas del Olimpo- enviado desde los dos extremos de la tierra dos palomas, estas se encontraron en Delfos. Se dice que unas cabras pastaban en los valles del monte Parnaso se acercaron casualmente a una grieta que se encontraba en la tierra, cuya entrada era muy estrecha y apenas metieron la cabeza empezaron a dar saltos extraordinarios - como decimos por acá empezaron a brincar como chivas locas-; sorprendido el pastor se acerco también y, sobrecogido por el entusiasmo, empezó a profetizar. Este hecho hizo que atrajera a todos los habitantes de la inmediaciones, quienes, también habiendo se aproximado a la abertura, empezaron a profetizar, por lo que se tomo por sagrado el lugar se erigiera un templo en honor a Apolo, y todo mundo empesó a llegar para consultar el futuro a la deidad.
Sobre el mismo lugar se llevo un tripode, y se encargo exclusivamente a una sacerdotisa llamada Pitia - Pitonisa en lengua castellana-, para que se colocara sobré él, y pronunciase oráculo - estudios recientes a puesto al descubierto que una falla tectónica pasa por Delfos, y de esta grieta salían gases que producían por la intoxicación, alucinaciones para quienes lo inhalasen, también era muy común que se quemaran hojas de laurel, que producían un efecto narcótico para quienes los respirasen.
Esta sacerdotisa se preparaba para ejerce sus funciones ayunando antes por espacio de tres día y bañándose en la fuente Castália. Apolo avisaba por si mismo su llegada al templo haciendo temblar hasta los cimientos. Apenas el fluido divino empezaba a agitar a la Pitia, los cabellos se le erizaban, echaba espuma por la boca y un violento temblor se apoderaba de su cuerpo, entonces en medio de gritos espelusnantes, articulaba algunas palabras, que los sacerdotes recogían cuidadosamente, tratando de darle un sentido que no tenia en la boca de la sacerdotisa.

1 comentario:

PRINCESAWAPA dijo...

Muy interesante!!

¿Has pensado que si le quitaramos la D seria ELFOS en vez de DELFOS?

O sea....EL ORACULO DE ELFOS...O EL ORACULO DE LOS ELFOS...LA SACERDOTISA DE LOS ELFOS...JAJAJA no deja de sonar lindo e interesante!!!

muchos besitos a mi lindo mexicano!!!!