
Jan de Vos se convirtió en la voz de los indígenas chiapanecos, su obra a si lo denuncia en su extensa obra, su bibliografía cobro auge dentro de la conciencia social a raíz del levantamiento Zapatista Indígena de 1994. Mi persona se hizo adicto a sus libros desde que maestros de la talla de Amando Moreno Colunga y Juan Blasco Lopez me recetaron sus libros como paliativos, comía y dormía con la obra de Jan de Vos, La Paz de Dios y del Rey, Oro Verde, Los Enredos de Remesal, Vivir en Frontera, Fray Lorenzo de La Nada; quien diría que años después esos libros me inspirarían para irme a fundar una escuela de nivel bachillerato por parte del COBACH en San Quintín, Ocosingo, cerca de la zona rebelde zapatista, y pude vivir en carne propia, cobijarme y comer la miseria mas lastimosa y la pobreza mas indignante en la que están sumidos los indios de chiapas, en especial los que viven en la Selva Lacandona, el ecosistema y su progresiva debastación merece otro post.
Un pendejo que tuve la desgracia de tener como "maestro" en la universidad con nombre y apellido de Julio Contreras, michoacano soberbio que se la pasa despotricando contra la mentalidad chiapaneca, a pesar que es gracias a los chiapanecos que traga y viste, me reprochava, mas por ignorancia y envidia- hacia de Vos- que a un que, me leyera y me supiera de memoria los libros de Jan de Vos, el historiador belga no era "gran cosa"- el estupido doctor - por que eso si se pavonea junto con otro pendejo llamado Alejandro Sesheña de que se sienten "mucha verga" y galanes que se indignan que no les digan Doctor, el doctorcito contreras demostró con ese comentario que el que no es nada es el, ya que no ha escrito nada de historia que sea un parte aguas en la Historiografía Chiapaneca, y que solo es otro ladrillo en la pared dentro d e la mediocre y multitudinaria nomina de "profesores e investigadores" que engrosan la nomina Facultad de Ciencias Sociales de la UNACH.
Se que muchos me mentaran la madre por comparar a de Vos con estos derroches de excrementos con titulo, pero esta es la gran diferencia de los hombre que dejan huella, y los que nunca se les recordará, el celebre patriota escoces William Walance diria: "Todos los hombres muere, pero no todos viven realmente".Yo tuve la oportunidad de entrevistarle en su casa de Guadalupe en San Cristóbal de Las Casas, y se que ahora que fallece, le pasara como todos los grandes, después de su muerte su obra alcanzara el reconocimiento verdadero y los lectores mas fieles se sentirán recompensados de haberle leído antes que la mercadotecnia imponga su cuota. Este blog hace un homenaje al erudito investigador belga y se llena de luto por su sensible fallecimiento.