viernes, 21 de noviembre de 2008

VIAJES MUSICALES AL PASADO Y ESPAÑA SIN SALIR DE CASA.

Sin ser agente de ventas del sello discográfico Pneuma, que ha tenido la noble labor de divulgar la música del Al-Andalus-uno de los periodos culturales dentro de la historia de la civilizaciones, mas hermosos y sublimes que he tenido conocimiento y noticia en mi perra vida-Eduardo Paniagua, ha liderado a este original y bello proyecto, revivir la música de la España musulmána y transmitirla a los que hemos sobrevivido al siglo XX. Aquí en mi México del tercer mundo, es difícil conseguir ese tipo de material fonográfico-por lo raros y por lo caros-, pero en mis constantes viajes a la Ciudad de México he adquirido algunos cd´s, de los cuales, quiero recomendar dos que están en mi fonoteca privada, "La llamada de Al-Andaluz" y"Dos Corazones", el primero una antología de extractos de la colección discográfica que ha realizado y recopilado Eduardo Paniagua, y el segundo realizado por el trovador Salim Fergani ,acompañado por Youcef Bounaas,Bachir Ghouli y Mohamed Bouchared, el grado de abstracción de la realidad que he conseguido en mis estados de lectura y meditación, he llegado ha sentir que mi corazón goza de felicidad,no se si es algún grado de sufismo, pero es hermoso el grado de paz espiritual que he experimentado. Así como el cuerpo pide su rock and roll, también pide su música que lo tenga en comunion con su espíritu y mente. Nunca he podido olvidar mis clases de Historia de España, de mi maestraso, el valenciano Juan Blasco Lopez,que me infecto con su catedra ,la admiración y estudio de la España medieval y en especial el Al-Andalus, y quede facinado con la exposición en el Museo Nacional de Antropologia e Historia :"España y su legado cultural".La colección contaba con piezas visigodas,musulmanas,Judías,cristianas, hasta llegar con los Austrias, y su legado cultural en México,armaduras,pinturas,manuscritos,tapices,miniaturas,capiteles,etc. Algún día me embarcare a la península Ibérica, ire a la Alhambra -la roja-y contemplare su belleza al compás del Núba Rasd Dhil. Ahora comprendo a Washinton Irving cuando escribo Los Jardines de la Alhambra.




2 comentarios:

Lorien Black dijo...

"Así como el cuerpo pide su rock and roll, también pide su música que lo tenga en comunion con su espíritu y mente."

No me pude resistir a comentarte en esta entrada, ¡qué razón tienes!
Aunque el cuerpo te pida un tipo de música, sea cual sea, siempre habrá momentos en los que necesites sentirte más elevado espiritualmente, más conectado con tu esencia, llamémosle así. A mi me pasa a menudo, es por eso que soy gran aficionada a la música clásica, a la ópera y a otros estilos que me evoquen paz y elevación.

Como siempre un gran placer, un saludo ^^

NOSFERATU dijo...

Querida amiga Lorien Black, tenemos un apetito espiritual que dentro de los majares que disfrutamos es la música, y estamos en constante busqueda del valance, de nustros cuerpos y espiritús.Una aria de Callas, una Cantata de Bach o un extracto de la tetralogia Wagneriana,sacia nuestro hambre de paz y absatracción.